Me lo pregunto sobre todo después de escuchar a la presidenta Rudi esta mañana en las Cortes. Desde el Grupo Parlamentario Socialista queríamos saber cuál es su compromiso con la provincia de Teruel, después de ver cómo el PP acaba con el Plan Miner y, por tanto, las posibilidades de desarrollo de una parte importante de la provincia, y la indefinición de Rajoy sobre el Fondo de Inversiones de Teruel, por el que la provincia ha recibido durante los últimos 20 años un tratamiento especial por parte de cinco Gobiernos de España diferentes.
Imagino que los vecinos de Teruel se preguntarán lo mismo y veo complicado que crean sus explicaciones. Principalmente, porque la ausencia de las mismas. Porque lo que Rudi ha hecho, una vez más, ha sido echar mano del retrovisor para decir que todos los males de Teruel vienen de atrás. Siempre el anterior Gobierno.
El mismo Gobierno que puso en marcha el Plan de Inversiones de Teruel, que compensó el desequilibrio y el sinsentido que supone que una provincia de interior como Teruel, con más de 200 municipios de menos de 500 habitantes, con un envejecimiento de la población que casi duplica la media nacional, quede fuera de los Fondos de Compensación Interterritorial por pertenecer a una Comunidad con una renta superior a la media, mientras el litoral español queda dentro, como es el caso de la Comunidad Valenciana.
Muy al contrario, las primeras decisiones de el Gobierno de Rajoy, contando con la complicidad del silencio de la Presidenta Rudi, han arrancado mandato echando por tierra el Plan Miner, del que depende la supervivencia de una parte importante de la provincia de Teruel como son las Cuencas Mineras. Y aún está por ver que el Fondo de Inversión de Teruel, vigente desde 1992, y que ha triplicado sus inversiones anuales en la última década, pase también gracias al Partido Popular a mejor vida.
Teruel es una provincia que necesita un tratamiento especial, que necesita apoyo y recursos extraordinarios para mejorar su capital productivo, para mejorar su calidad de vida y en muchos casos para garantizar su supervivencia. Por eso era la única que contaba, y espero que siga contando, con un Fondo de Inversiones de 60 millones anuales.
Por eso cuando en 2007 se firmó la renovación del Fondo, el Gobierno de España explicaba que Teruel presenta desigualdades interterritoriales significativas sobre las que la política regional no puede actuar eficazmente con los mecanismos de carácter general disponibles. ¿Cómo van a compensar los Gobiernos de Rudi y de Rajoy esas desigualdades?
Quizá la clave sea el desconocimiento sobre la realidad de Aragón y en concreto la de Teruel la que lleva a los Ministros de Economía y de Hacienda a ignorar que el Fondo de Inversiones de Teruel no es sólo un fondo para realizar infraestructuras.
Las inversiones más significativas se han transformado en Proyectos dinamizadores de la economía turolense, como el Observatorio de Javalambre, la Ciudad del Motor de Alcañiz, Platea, Dinopolis o el Aeródromo de Caudé. Proyectos que son ya realidades y que están transformando la tradicional dependencia económica de Teruel del sector primario a una economía de futuro sostenible, de investigación y desarrollo, de logística y de servicios especializados.
Sólo en 2011, los 60 millones de euros se destinaron a proyectos estratégicos para Aragóny a las iniciativas empresariales relacionadas con la industria, la agroalimentación y el turismo. Entre otras cosas, el Fondo tiene como principal objetivo el impulso de proyectos de inversión que generen empleo, de forma directa o indirecta, en la provincia de Teruel.
Por poner un ejemplo, el sector agroalimentario en Teruel representa el 12% del PIB y genera 4000 empleos. También a este sector le afecta directamente el Fondo de Inversiones de Teruel.
Tampoco es comprensible el abandono del Plan Miner, que ha contribuido a la transformación de la economía y de la sociedad turolense en los últimos años. Un plan que ha concedido ayudas a fondo perdido para inversiones empresariales en aquellas zonas que dependen del sector minero, generando alternativas a la minería del carbón.
Hoy con el PP en el Gobierno de Aragón y en el de España, la alternativa al carbón es el éxodo rural. Es verdad que ya venían dando pistas, pues las decisiones de los conservadores en Europa golpearon seriamente al sector hace unos meses yendo de la mano de las eléctricas y de sus intereses.
¿Si todas las decisiones que el PP está tomando perjudican a la provincia, si en los presupuestos de Aragón se reduce drásticamente las partidas destinadas a la vertebración del territorio (en la última década el PSOE invirtió más de 10.000 millones de euros), si rebajan las inversiones en turismo (Teruel es la sexta provincia de interior que más turismo trae)…. cómo va a hacer Rudi para crear empleo, activar la economía y generar confianza?
Ya paralizaron el Plan Red, que mejoraba 700 kilómetros de la red viaria de Teruel. Ahora dictan sentencia de muerte para el sector del carbón y profundizan la herida de los sectores estratégicos de Teruel al poner en suspenso el Fondo de Inversiones.
Mientras, el paro no ha dejado de aumentar desde que los populares llegaron al Gobierno. En el último mes ha sido precisamente Teruel la provincia aragonesa donde más ha aumentado el desempleo (un 5’11%). Hace ocho meses, Teruel tenía un 10% de tasa de desempleo, 14 puntos menos que en la vecina Valencia.
Hoy le he pedido a Rudi que al menos no elija ese modelo para nuestra comunidad. Ningún ciudadano de Teruel comprenderá su traición.
Eva Almunia